SANGUAZA

Exposición fotográfica: Héctor del Mal

Presentación: martes 14 de junio 2022
Performance e instalación
Duración : 45 minutos

Artista: Florianne Philippe-Beauchamp aka Burbiculo
Curaduría: Rai Jacob y Manu Huesca Toledo
Producción: JACOBXTOLEDX
Equipo de producción: Giovanni Zsegura, Ceci Palacios
Edición de textos: Florianne Philippe-Beauchamp, Dolores de Bernardo, Xavier Philippe-Beauchamp
Producción de Audio: Burbiculo, Zemmoa
Maquillaje: Karen Insekto
Iluminación: Tatsumi Matsumoto
Registro Videográfico: Tatsumi Matsumoto, Jacobx Toledx
Registro Fotográfico: Errante Estrella, Patricio Malagón
DJ: Bruja Prieta
Locación: JXTX + SALON SILICON

Registro videográfico y edición : Tatsumi Matsumoto
Edición de audio : Pablo Flores

Por su naturaleza efímera, como lx artista usó los fluidos de los drenes que salían de su cuerpo después de su cirugía de mastectomia, es una performance que sólo podía suceder una vez. Para tener acceso al video del registro completo de la performance accede aquí.

SANGUAZA es un ritual espiritual colectivo. Cuando me pude bañar por primera vez después de mi mastectomia, sentí que había renacido y que era mi bautismo. Sentí que me di a luz a mí mismx con esta cirugía. Mi amigo Héctor me estaba acompañando, bañándome en agua sagrada que se ensució muy rápido, mientras salían tubos de mi cuerpo llenando las peras de los drenes de sanguaza. No había límite entre mi cuerpo y los fluidos. Es lo bello del líquido, es un espacio conectivo. Conocemos el líquido amniótico antes de conocer el aire, y si nos sacan del líquido demasiado temprano, no conocemos la vida. El fluido es un espacio liminal dónde es borroso donde termino yo y empieza lo de más. ¿La sangre que sale de mi cuerpo es parte de mi cuerpo? ¿Dónde deja de ser yo? ¿Qué es mío y qué es tuyo? Yo creo que todo es nuestro y todo nos atraviesa, formamos parte de un organismo mucho más grande. SANGUAZA es la propuesta de dejar de creer que somos separables, que aquí termina mi cuerpo y aquí empieza el tuyo; que aquí terminan mis emociones y empiezan las tuyas, que aquí termina mi historia y empieza la tuya. Mi cuerpo es un territorio colectivo y el ritual de la SANGUAZA fue atravesarles y dejarme atravesar por ustedes.

En sí, mi mastectomia fue posible gracias a una recaudación de fondos, mi cuerpo depende de cada persona que hizo una donación, de las personas que me cuidaron después de la cirugía, mi cuerpo dependió de todas las personas que me amaron hasta que yo me amará. Este cuerpo es suyo también. Esta experiencia es suya.

Cada persona en mi vida me ha llevado a eso. Cada momento me ha llevado a eso. El día de la performance, lloré mucho, viendo las fotos de Héctor expuestas en toallas grandes. Nunca pensé llegar a ser tan feliz. No era ni imaginable. Nunca pensé que cambiar una parte de mi cuerpo me iba a hacer sentir tanta paz. Los textos que acompañan la performance, fragmentos de mis cuadernos del 2015 al 2022, preguntan una y otra vez, ¿cuánto de mi sufrimiento psicológico era disforia? Y siento más que nunca que el acceso a servicios de salud para personas trans realmente salva vidas.

Cinco días después de la mastectomía y la vida es bella. Los días de recuperación son suaves, rodeadx de las personas que amo y que me aman en la ciudad. Es un momento de celebración, es la gran cosecha. Tengo relaciones enriquecedoras, florecientes, llenas de amor, intimidad y confianza; nos cuidamos por elección. Me siento afortunadx de haber podido preguntar a tantxs cercanxs «¿puedes cuidarme después de mi cirugia?» y de escuchar a tanta gente diciendo que sí. Estoy orgullosx de haber podido crear el tipo de relaciones y de vida que quería y que quiero con estas personas. Creé mis familias y mi hogar. Estos días tranquilos de recuperación me hacen sentir que no necesito nada más; Tengo todo lo que necesito aquí y ahora. Lo de mas es superfluo. Senti el agua sobre mi piel sin la molestia de un traje de bano. Mi cuerpo es el hogar mas hermoso, soy mi propio hogar, y me maravillo de sentirme completamente a gusto. Vuelvo a flotar boca arriba, en este liquido amniotico que es el mar, y vuelvo a nacer, cuantas veces he renacido, cuantas veces mas voy a renacer, cuantas veces he muerto para renacer, y vuelvo a nacer, cuantas veces he renacido, cuantas veces mas voy a renacer, cuantas veces he muerto para renacer.

Fotos por Errante Estrella y Patricio Malagón

Dos días después de la mastectomia pude bañarme por primera vez. Llenamos la tina en el balcón y Héctor me ayudó a bañarme y lavarme el cabello, y me tomó fotos. Era la primera vez que podía tocar mi nuevo pechito. Sentí que había renacido y que era mi bautismo. Sentí que me di a luz a mí mismx con esta cirugía. Y Héctor me estaba acompañando, bañándome en agua sagrada que se ensució muy rápido, mientras salían tubos de mi cuerpo llenando las peras de los drenes de sanguaza. No había límite entre mi cuerpo y los fluidos. Es lo bello del líquido, es un espacio conectivo. Conocemos el líquido amniótico antes de conocer el aire, y si nos sacan del líquido demasiado temprano, no conocemos la vida.

Vaciaba la sanguaza de los drenes cada 12 horas durante 11 días y la guardaba toda en un frasco en mi congelador. No sabía porque lo estaba haciendo. Una noche, vi a Tatsumi y Héctor y me preguntaron, “¿Qué vas a hacer con la sanguaza? Lo estábamos platicando.” Al mismo tiempo, no obtuve, como siempre, el financiamiento a cual había aplicado, y rechacé colaboraciones con instituciones culturales que no me ofrecían condiciones de trabajo dignas. Un día estaba con Rai y le platiqué de eso, que yo ya no iba a esperar la aprobación de instituciones culturales para crear, cuando en conjunto con mis amigxs, tenemos todo el talento, el conocimiento y la creatividad para colaborar. Rai me dijo que el estudio Jacobo Toledo estaba disponible cuando quería para hacer lo que quería.

Cuando vi las fotos de Héctor por primera vez, lloré. Vi el alivio total al habitar mi cuerpo. Nunca pensé que cambiar una parte de mi cuerpo me iba a hacer sentir tanta paz. Regresé al mar, en el pueblo en Nayarit dónde me sentí bien por primera vez de mi vida en el 2016, y dónde luego viví un año. Cerré ciclos en el mar, con mi madre, con Julio, con mi nuevo cuerpo.

Empezó el proceso de creación de la performance que siempre se quedó con el nombre SANGUAZA. Tatsumi me ayudó en el primer brainstorm; hice una propuesta real a Rai y Manu. Nos juntamos y empezamos a pensar cómo iba a ser esta performance e instalación, con las fotos que me tomó Héctor antes y después de la cirugía. La idea de quitarme una segunda piel era borrosa hasta que conocí a Insekto, que entendió mi visión y me propuso algo mejor que había imaginado, crearme una segunda piel de látex líquido, de efectos especiales de cinema, que me iba a poder arrancar. Amé quitármela, sentí mucha alegría. Aquí ya no quepo.

Empecé a trabajar los textos, leyendo todos mis cuadernos del 2016 hasta hoy, buscando todos los fragmentos dónde hablo de mi género, del agua, y de mi cuerpo como hogar. Volver a visitar mis propios escritos fue doloroso. Los primeros años de mi transición, que aún no nombraba así, eran un rechazo a ser mujer, muy influido por vivir machismo y violencias sexuales. Pero como no quería ser hombre tampoco, no sabía que opción tenía. Dolores me ayudó a pensar los textos y a reflexionar sobre el uso de los idiomas, y decidí grabar los textos así como los escribí, en el idioma en cual los escribí. El español me permitió nombrarme y usar un pronombre neutro y acuerdos neutros, lo cual sigue siendo imposible en francés, mi idioma nativo. Siento que pude transicionar gracias a un lugar, la Ciudad de México, porque pude existir en el lenguaje. Mi hermano Xavier, mi mejor amigo, aliado desde que nací, aliado en los años más dolorosos de mi trastorno depresivo, y aliado siempre con mi orientación sexual y confusiones de género, me ayudó a revisar y editar los textos. Era importante para mí que él sea parte de esta performance de alguna forma. Me dijo que fue interesante leer en mis palabras estas cosas que le conté y que hemos platicado años. Zemmoa me ayudó a grabar los textos en su estudio. Jovan aceptó tocar cómo parte de la celebración y fiesta que era esta performance. Fue muy bonito poder compartir pedazitos de este proceso creativo con personas que fueron primordiales en mis procesos de género en los últimos años, y que quiero mucho.

Doy las gracias a todas estas personas que fueron parte de la creación de SANGUAZA y también a:

Las personas que me cuidaron después de la cirugía y estuvieron la noche del performance : Bia, Huguette, Héctor, Feyla, Diego, Lucia, Saul, Cesi, Paulina. Puedo ser quién soy gracias a su amor. Esta luna llena en sagitario fue una gran cosecha y lo que seguimos sembrando por elección va a seguir floreciendo.

Gracias a las personas que me hicieron quién soy, a todas las personas que me atravesaron y que atravesé en toda mi vida. Gracias a las personas que me amaron hasta que me amé y que me hicieron sentir que puedo amarme. (Este concepto lo tomé de Caffyn Jesse y de mi comunidad de educación sexual somática, viene originalmente de los procesos de los Doce Pasos.)

Gracias a mi familia, por su acompañamiento incondicional y el espacio que me dieron desde el inicio hasta hoy.

Gracias a las 160 personas que vinieron. De verdad no nos esperábamos tanto interés y significa mucho para mí. Gracias especiales a la banda del Permanente, con quién bailo cada semana desde hace dos años y medio, lo cuál es básicamente mi relación más larga y estable.

Gracias a las personas que me acompañaron emocionalmente en los días antes y después de la performance.

Gracias al equipo de producción JXTX, con un abrazo especial a Gio, por su apoyo corporal, emocional y su contención el día de la Sanguaza.

Gracias a Tatsumi por empujarme creativamente, por ser una genia, por entenderme, por resolver las fallas de luces, por la contención emocional después de la performance, y por esta hermosa amistad que estamos construyendo.

Agradezco profundamente a Rai y Manu por esta colaboración. Gracias por creer en mi arte, en mi voz y en mi visión; soy muy exigente y comprometidx con mi trabajo y me comprobaron que hay personas en quienes puedo confiar y con quienes puedo colaborar. Gracias por hacerme creer más en el amor y en la magia. Brindo por muchos años más.